Ir al contenido principal

Entradas

El humanoide mutante.

 Hay un humanoide mutante, el socialista, un individuo que parece un ser humano normal, que camina erecto, con pulgares oponibles, que mira en tres dimensiones, con un cerebro de tamaño y de aspecto normal a simple vista, que hace diariamente lo que normalmente hace un ser humano. Pero en realidad no es igual a los seres humanos, son una especie aparte y mimetizada como tales. Un socialista cree que está para dar un “salto” en la evolución y al idealismo, ellos ven que esta es su misión, pero ni ellos saben qué salto o que ideal. Los hay de varios olores y quizá varios sabores, los hay quienes aceptan ser socialista y otros que se creen inclusive mejores que estos, son una nueva especie derivada de una nueva especie. El socialista, el de siempre y el renovado, cree que es el fundador de una nueva humanidad, para él el resto de valores y principios no existen, cierran los ojos ante cualquier prueba que el socialismo no funciona. Cierran los ojos y se lanzan a una especie de ...
Entradas recientes

¿Un Estado fallido o un gobierno que debilita al Estado?

 El término “Estado fallido” ha sido usado para explicar fenómenos como la ineficacia e ineficiencia gubernamental, los vacíos de poder, la violencia o la falta de resultados en el sistema político. El término está rodeado de mitos y habrá que dejarlo claro. El concepto “Estado fallido” significa el fallo del Estado para asegurar su función principal, es en el concepto clásico de Max Weber, que es mantener el monopolio legítimo de la violencia política. Noam Chomsky, por su parte, ofreció otro concepto de Estado fallido al agregar al aspecto monopolio de la violencia, el aspecto de fallo de la obtención de los objetivos del Estado. Particularmente puedo conceptualizar un Estado fallido como aquel que ha perdido total o parcialmente el control de su territorio; que ha perdido el monopolio del uso de la fuerza para brindar seguridad y defensa nacional; que es incapaz de ofrecer servicios básicos; que no puede garantizar los derechos mínimos y potencia la corrupción política; que e...

Hablando de privilegios

Para algunos, hablar de privilegios es hablar de desigualdad social, esto es porque lo consideran que esos privilegios les dan ventajas a personas que pertenecen a otros grupos sociales. Particularmente considero los privilegios como ventajas exclusivas o especiales que se gozan por concesión de un superior o por determinada circunstancia propia. Son beneficios que quiere dar un superior y que se ha ganado la persona que goza de estos, por tanto, tener beneficios debe ser un estímulo a superarse, y esto no genera desigualdad social, lo que la genera son superiores incapaces de evaluar y premiar un buen trabajo, esto es, superiores sin liderazgo, o la incapacidad de algunas personas de mejorar, de desarrollarse. Etimológicamente, el término privilegio procede del latín “privilegium” que puede definirse como “una ley privada”, o sea no pública o general, sino relativa a un individuo o cuerpo social específico que se distingue de los demás. Tanto en el área privada como en la pública...

¡Cuidado con tus Virtudes!*

Este es el título de un libro de Robert E. Kaplan y Robert E. Kaiser, y está dirigido al liderazgo empresarial, pero podemos extrapolarlo al liderazgo político. Hay frases que se pueden trasladar a los políticos y que son lapidantes ante la actitud de muchos. Ejemplo de estas frases, no textualmente para que sea concordante con estas ideas son: Todos los políticos, con independencia de su posición jerárquica, tienden a abusar de sus virtudes. La voluntad del líder político de ser poderoso y directo con sus subordinados se convierte en una tendencia al abuso y a la exigencia desmedida. La insistencia en la búsqueda del consenso alimenta la indecisión crónica. El énfasis en el respeto por los demás degenera en amabilidad inútil.  El deseo de obtener un beneficio y satisfacer a todos los sectores se convierte en una preocupación por el pensamiento de corto plazo. La conclusión es que el líder que siempre recurre a sus virtudes, que las lleva demasiado lejos, puede actuar de forma ...

¿Qué tanto hemos cavado?

A mucha gente no le gusta la serie animada Los Simpson, a mí si, dejan alguna enseñanza, por ejemplo, un capítulo llamado Homero Detective es brillante. Es el caso que un número de robos son cometidos en Springfield por "El Gato". Incluso los Simpsons y los Flanders, son robados. Se pierde el saxofón de Lisa, el collar de perlas de Marge, la TV portátil de Bart y, también su colección de estampas. Para protegese, Homero Simpson arma su propio grupo de "policías", conformado por él mismo, Moe, Barney, Apu, Skinner y, después, Jimbo. El grupo, más que protector, es criminal, ya que golpean a un saxofonista pensando que tenía el saxofón de Lisa, destruyen una tienda y le permiten a Jimbo pintar una pared con aerosoles y golpear a otros con sacos llenos de perillas. En una entrevista, Homero es acusado de los crímenes que comete su grupo, y en ese momento el "Gato" llama al programa para informar que robará el museo de Springfield, en donde está el ...

La pesadilla kafkiana

Un día cualquiera, una persona cualquiera se vio convertida en un monstruo, gracias a buenas personas en las redes sociales. En el Salvador estamos viviendo una pesadilla kafkiana, convertimos a personas en gigantescos monstruos únicamente por que alguien astutamente coloca en las redes sociales mentiras completas y medias verdades. Dijo Edmund Burke, que la única cosa necesaria para hacer que triunfe el mal es que la gente buena no haga nada, pero a veces, la gente buena, cuando cree en cualquier cosa solo por que se escucha bonito, permite que se siembren dudas sin fundamento, y así se destruye la imagen de otras personas. Esto es injusto. Si hay acusaciones contra una persona se debe actuar con las pruebas en la mano, pero si se trata de una batalla para esconder las fallas de otros o si es de índole ideológica, se está cayendo en la falacia ad hominen,  y escondemos otras fallas más graves o fortalecemos una ideología que no puede esconder sus errores simplemente convirtiend...

Los que arruinan la política involuntariamente.

  Es necesario discernir entre ideas reales e ideas populares, los políticos maduran cuando comienzan a trabajar con ideas reales, sean estas populares o no. Un político crece cuando deja de actuar en función de creencias generalizadas y comienza a pensar en lo que se debe hacer. Lo inexpertos, que son lo que se creen más expertos, son los que se olvidan de las ideas y trabajan en principio de creencias populares. Es muy cómodo reducir las ideas a expresiones y frases de fácil comprensión para los demás. La gente entiende más fácilmente una lógica superficial que simplemente suena bien y que nos hacen sentir importantes y populares. El verdadero mundo de las ideas no funciona así, y no entenderlo puede generar graves consecuencias para las personas y para los Estados. Un ejemplo es el marxismo. Desde la segunda mitad del siglo XIX muy pocas personas han leído El Capital, y menos personas aún han de haber entendido algo, pero, aun así, el marxismo ha logrado millones de adeptos...